Te invito a imaginar...
Sentirte en paz

Sentir que estás donde quieres estar.

Que las cosas fluyen

Que estás lleno/a de vitalidad

Sentir que creces y haces crecer

Sentir que lideras tu vida y no estas en una rueda de hámster.

¿Sabes lo que tiene que ver esto con la Fórmula 1 ?

De pequeña escuchaba que para que tener éxito en la vida había que:

Y así conseguir lo que te propongas.

Yo lo hice todo al pie de la letra.

De hecho, he trabajado tanto que, si la reencarnación existe, cuando vuelva a nacer tendré el privilegio de disfrutar de mi jubilación desde mi nacimiento 😂

Tenía la meta clara: quería tener una familia y una empresa.

Tenía todos los ingredientes para el éxito profesional y personal.

A los 35 años había conseguido lo que había soñado.

Tener una familia adorable y una empresa propia.

¿Cómo explicar a otros que sientes que hay algo que te falta cuando teóricamente tienes todo lo que un día soñaste?
Es complejo

No nos han enseñado a escuchar a nuestra intuición. Y menos aún a hacer caso de ella.

Y hay cosas que no se pueden demostrar racionalmente, pero que sabes que son así.

Hay cosas que a veces “nos chirrían” pero no hacemos caso.

Y cuando no hacemos caso la vida nos avisa con “chirridos más fuertes”.

Si quieres saber cómo he conseguido darme cuenta de los “chirridos”…

¿Te imaginas un Fórmula 1 que no pasase por boxes?
¿Crees que ganaría la carrera? ¿y el campeonato?

Durante mucho tiempo me he considerado un coche corriente.

Y lo que he aprendido estos años es que todos somos Fórmula 1. Cada uno con su estilo, con su color, con su “brillo particular”.

Y si queremos ganar

no solo la carrera,

sino el campeonato de nuestra vida,

tenemos que pasar por boxes…

Si quieres saber cómo paso por boxes muy rápidamente en mi día a día…

Estoy segura de que te sorprenderá lo sencillo que es.

Y así, al pasar por boxes una y otra vez, vamos puliendo detalles.

Nos vamos dando cuenta de eso que nos chirría en la vida.

Y lo vamos ajustando.

Para vivir como el Fórmula 1 que somos.

Para salir de la rueda de hamster en la que muchas veces nos metemos nosotros mismos.

¿Cómo encaja esto de manera práctica en el mundo empresarial?
Para mí las empresas son, y deben, ser vehículo de crecimiento de las personas

Del equipo. De los clientes y, por supuesto,

De los líderes.

Si el líder no está bien. La empresa no va bien.

Como líderes debemos ser unos expertos jardineros que preparemos el terreno de la mejor manera posible, escoger las mejores semillas y facilitar que florezcan, cada una a su manera. Cada uno mostrando y viviendo como el Fórmula 1 que es.

Por supuesto, el objetivo de las empresas es crear riqueza. Eso es el qué, pero más importante que el qué, es el cómo.

¿Cómo llegas tú, como líder, a los objetivos? ¿Y tu equipo?

Si quieres darte cuenta de cómo estas y de cómo está tu equipo mientras vas caminando hacia tus objetivos…

¿Y qué es vivir siendo un Fórmula 1?

En mi experiencia tras estos años trabajando duro, creando y liderando empresas, siendo madre, gestionando equipos, mentorizando a otros líderes, …

Tanto si lideras un equipo como si no

Vivir como un Fórmula 1 es permitirnos brillar.

Sacar nuestro mayor potencial

Hacer aquello para lo que somos únicos.

Permitir que los de nuestro alrededor también brillen con su mejor color.

Dar tu mejor versión en tus diferentes roles (pareja, madre/padre, hijo/a, amiga, compañera…)

¿Y cómo sabemos si estamos dando nuestra mejor versión?

Y además…

Te das cuenta cuando pones tu pie de nuevo en la rueda de hamster y pones en práctica los recursos para salir de ahí
De manera práctica
¿Cómo llevarlo a cabo?

Si quieres saber cómo puedes,
en menos de un minuto, chequear cómo estás…

A mí me sirve en mi día a día para dar mi mejor versión en los diferentes roles

(madre, pareja, hija, compañera, amiga, líder, mentora)

Y darme cuenta por donde chirría para poner ahí la atención

y ajustar lo que corresponda.

Y sentir que mis decisiones llevan a resultados win-win

Y que hago las cosas desde el corazón, siempre.

Porque si me tengo que quedar con una cosa de las que he aprendido en este caminar es que:

Cuando haces las cosas desde el corazón el resultado siempre es el mejor.

Y te puede sonar muy cursi y pensar qué hace una empresaria hablando de esto.

Lo puedo decir porque mi experiencia me lo demuestra.

Saber que haces las cosas de corazón, buscando siempre el bien común, buscando que todos crezcamos en cada interacción, es lo que marca la diferencia.

Si no te lo crees…

Un abrazo

Carmen Zamudio